“…Te diré que nunca es demasiado tarde o, en mi caso, demasiado temprano, para ser quien quieras ser. No hay límite de tiempo, empieza cuando quieras. Puedes cambiar o quedarte ahí. No hay reglas para esto. Podemos aprovechar el tiempo o desperdiciarlo. Espero que lo aproveches. Espero que veas cosas que te asombren. Espero que sientas cosas que nunca antes habías sentido. Espero que conozcas gente con otros puntos de vista. Que vivas una vida de la que estés orgullosa. Y si descubres que no lo estás, espero que tengas la fortaleza para volver a empezar de nuevo…” 

(El curioso caso de Benjamin Button)

Domingo de esos…

Domingo. Otra vez aquí después de casi un año sin ti. Nuevamente vuelvo a vivir un “domingo de esos”, de esos que huelen a lunes, a lunes de vuelta, de vuelta a madrugar, de vuelta al trabajo, de primer día de semana dura, y larga. Como todas. Las del trabajo, digo.

Porque trabajo en esta parte del mundo raramente equivale a placer, a diversión,a alegría, a goce, a VIDA. Y por eso odiamos los lunes. Como si ellos tuviesen la culpa de nuestras decisiones. Y amamos los viernes. Y las vacaciones. Y los días libres. Y todo lo que no huela a “domingo de esos”, ni a lunes de vuelta.

Y hoy vuelve a ser domingo. Otra vez.

Y mañana es lunes. Lunes de vuelta. Lunes de madrugón. De nuevo. 

Y reflexiono. Y sonrío. Y pienso que este es el último domingo. “Domingo de esos”. De esos de pereza, porque al día siguiente es lunes. Lunes de vuelta. Lunes de madrugón. Otra vez lunes. Maldito lunes. Lunes tras lunes durante más de media vida. Como una espiral. Como una condena.

Y reflexiono. Y sonrío. Y pienso en mi gran “bendición” que llegó en forma de tumor hace justamente un año. Mi gran “bendición” que llegó acompañada de mi mejor decisión. La de decir adiós y no volver a vivir más “domingos de esos”, ni lunes de madrugón, ni semanas largas. Como todas. Como todas en las que vives en modo automático deseando que llegue el viernes. Que los findes sean eternos. Que las vacaciones no se acaben.

Y reflexiono. Y sonrío. Y pienso que por fin y después de todo ha llegado el momento del adiós.

Y del principio.

Y colorín colorado…

Como dice la canción: “Wasn´t Born to Follow”

¿Te ha gustado este post? Si la respuesta es sí, ¡compártelo!

¡GRACIAS por adelantando por ayudarme en mi proyecto de vida!

Si te ha gustado este post ¡aquí tienes más!:

Guatemala: Fascinante Chichicastenango

Tan difícil para mí fue aprenderme el nombre, como fácil maravillarme el día que al fin, pude conocerlo.
“Chichi” como se le conoce coloquialmente es un pequeño municipio del departamento de Quiché, muy conocido por su mercado…

leer más
(Visited 195 times, 13 visits today)

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

¡Únete a mi Tribu!

¿Necesitas inspiración para VIVIR, VIAJAR, SOÑAR, CUMPLIR? ¡Pues ÚNETE A MI TRIBU!

Te llegarán actualizaciones con novedades, post inspiradores, info viajera ¡y algún extra solo para ti!

¡Bienvenido/a a la Tribu! Confírmalo en tu email.