Y entonces llegaste tú…

2017, ponte tus mejores galas, que hoy, último día contigo y en ti ¡toca balance! Sé que no te gustan estas cosas, pero ya me conoces bien, si no lo hago sabes que luego me lío. Y pierdo el hilo de mi historia. Y mezclo años, sumas, restas, lecciones y aprendizajes sin orden ni concierto, en una maraña de ideas cruzadas ¡que luego no sé ni por donde cogerlas! Y mezclo lo soñado con lo vivido, aunque en este caso y contigo, año de sueños cumplidos, ¡no iría tan equivocada! 

2017, 2+0+1+7=10 =1

Decían de ti que eras un año de nuevos comienzos, y efectivamente así ha sido. Y también de algún final apoteósico, a lo grande, como todo lo tuyo ¡y como todo en mi vida! 2017 serás para siempre el año del golpe sobre la mesa, de la apuesta al todo o nada, ¡Y de LA LIBERTAD!

Y es que no todos los días se despide una de la “Oficina Gris”.

– Y tampoco todos los días comienza una a vivir el gran sueño de su vida: ¡El gran sueño de VIDA LIBRE!

Seis meses en ruta, cinco países recorridos ¡y los que aún quedan por venir!

He aprendido contigo a fluir en toda circunstancia. A viajar con cuatro cosas. A sentirme guapa con lo mínimo. A saber con certeza que menos es más. A hacer amigos en otro idioma. A viajar sin fecha de vuelta. A arreglármelas por mi misma en toda circunstancia. A reinventarme.

A recorrer el mundo a solas.

¡Y no! No podría haberlo hecho sin reconectarme con esa gran maestra y perfecta compañera de camino llamada “intuición”, esa que interrumpió mi viaje y me trajo de vuelta a España, diez días antes de que mi querida abuela comenzase el suyo propio. Esa que confabuló con la vida y el Universo para traerme a África de sopetón y sin previo aviso días antes de que ella, mi abuela,  se convirtiese en esencia y se fuese al lugar al que siempre perteneció.

Y aquí estoy despidiendo el año ¡en África! Y aún no me lo creo del todo ¡quién me lo iba a decir a mí!

África, África, África… África me ha hecho recuperar mucho de lo que creí perdido. Me ha vuelto a reconectar con esa niña interior en permanente estado de ilusión. Devorando días, devorando experiencias, devorando mundo con la misma voracidad con la que mil años atrás, devoraba libros, y viajaba con ellos.
¡Y así acabo el año! Inmersa en esta energía que es la mía, viajando ¡y por primera vez en verano!

2017, lo hemos hecho bien, ¿verdad? Porque no has sido solo tú, este año las medallas también son para mí. Acabo el año más orgullosa que nunca de mí, de lo conseguido, de lo superado, de lo vivido,  y te doy las gracias a ti, a la vida, al Universo y a todo lo que ha hecho que mi balance a día de hoy sea en positivo.

Al 2018 le pido fuerza y le pido ganas, las mismitas que tengo ahora, que nunca me falten, que nunca flaqueen, que siempre sigan, que siempre venzan, que no haya fantasma que pueda con ellas, que pueda conmigo, que no exista miedo infranqueable, que las barreras siempre sean salvables, que mi intuición nunca me falle, que la felicidad se quede conmigo, y contigo, y con nosotros…

Una vez más…

“…Cuando me miren sabrán que me toca ser feliz 
Me toca ser feliz 
Ahora soy feliz 
Porque sé bien que es vivir 
Ahora sí que sí…”

¿Te ha gustado este post?  Si la respuesta es sí, ¡compártelo!

¡GRACIAS por adelantando por ayudarme en mi proyecto de vida!

(Visited 171 times, 43 visits today)

¡Únete a mi Tribu!

¿Necesitas inspiración para VIVIR, VIAJAR, SOÑAR, CUMPLIR? ¡Pues ÚNETE A MI TRIBU!

Te llegarán actualizaciones con novedades, post inspiradores, info viajera ¡y algún extra solo para ti!

¡Bienvenido/a a la Tribu! Confírmalo en tu email.