Y llegó. Llegó el día. Llegó el “gran día”. Llegó el día de mi operación: 17/02/2016. Principio y fin. Principio de algo que aún no sabía que llegaría, mi Renacimiento, mi nuevo “yo” y fin de quien era hasta ese día. Difícil de explicar la intensidad de lo vivido, y este era el comienzo.

Esa noche dormí bien, muy bien,  pero me pasó algo curioso, llevó 13 años durmiendo en otras camas, lejos de la casa de mis padres en Asturias y de la cama donde pasé mis primeros años de vida, no me cuesta demasiado “cambiar de almohada” y lo hago a menudo por mis viajes, por mi vida nómada, porque me he mudado tantas veces que ya he perdido hasta la cuenta, sin embargo esa noche eché de menos mi cama de Asturias, mi habitación de allí que había preparado días antes con mil fotos de mis viajes colgadas para no olvidarme nunca de mi sueño, para que todo fuese más fácil cuando llegase a casa después del hospital, eché mucho de menos esa habitación donde pasé mi infancia, esa cama en la que tan a gusto dormí siempre.

Creo que esa noche volví a ser esa niña que en realidad nunca dejé de lado. Quizá contribuyó esa cama en la que me tocaba dormir esa noche, esa cama “de hospital” en la que sabía me bajarían a quirófano, esa cama para “enfermos” como yo la veía.

Acostarme ahí significó el comienzo de la parte más dura de mi gran viaje interno, la parte física, la parte en el hospital.

A las 7 a.m. como ya me habían avisado, me despertaron, me tomaron la temperatura y me pusieron medicación por una de las vías que me habían puesto la noche anterior. En cuanto se acabase la bolsa, debía avisar para que me envolviesen el brazo y pasar a la ducha, debía usar el gel con Betadine que me dieron la noche anterior, y evitar cualquier perfume/crema/desodorante etcétera.

Esa ducha, si yo hubiese sabido lo que pasó luego, si yo hubiese sabido cuanto echaría de menos eso que consideramos tan “habitual” y para mí se convirtió en un “lujo”, hubiese disfrutado mucho más de ese momento, de poder ducharme con independencia, de sentir el  agua resbalando que limpia y no solo el cuerpo físico, que arrastra lo malo, que se lleva lo que no suma si así lo visualizamos.

Por primera vez me sequé el pelo sin peinarme, simplemente me lo sequé, “me iban a rapar una parte, me iban a abrir la cabeza”, eso tenía en mente aquella mañana mientras usaba el secador por última vez en mucho tiempo.

Y volví a la cama, suponía que la medicación que antes me habían puesto era el calmante, ¡craso error!, el calmante llegó un ratito después en forma de inyección (dolorosa) ¡en una de mis hermosas nalgas! ¡La fiesta de los pinchazos no podía decaer!

Enseguida llegaron mis padres, a pesar del mal tiempo, de la lluvia de ese día que podía retrasarlos en carretera, allí estaban puntuales para despedirse de mí y pasar allí esa mañana tan larga para ellos. Yo los vi llegar, recuerdo que tenía el móvil en una mano y las piedrecitas que me regaló una de mis grandes amigas en la otra mano, mi padre en broma me quiso quitar el móvil y… aunque despierta aún (eso dicen), ya no recuerdo nada más hasta el día en que me desperté del coma…

No recuerdo al Dr. Torres cuando vino a buscarme con un celador, mi padre dice que estaba despierta, y que el Doctor en plan de broma intentó quitarme el móvil y yo no lo solté, ¡pero yo no recuerdo absolutamente nada! Me habían dicho que bajaría a quirófano muy relajada, pero… ¡bajé dormida totalmente!, tenía “miedo” a ese momento en que me viniesen a buscar para llevarme porque suponía que sería lo más duro, pero no lo fue porque estaba totalmente K.O., cuando cuento mi historia siempre digo que me debieron de poner un calmante para caballos o algo así, porque ni siquiera me desperté cuando me pasaron a la mesa de operaciones, cuando me pusieron la anestesia ¡NADA! ¡No recuerdo nada!, ¡a veces  me río y pienso que con ese calmante casi que podían haberme operado directamente!

Antes de quedarme K.O. del todo, quería despedirme de mis amigos vía red social al menos, era muy importante para mí el mensaje que dejaría ese día, no eran palabras vacías, era un aprendizaje de los que se integra cuando llegas a una situación extrema, quería que se dejasen de dramas innecesarios ¡y VIVIESEN ese día! Yo me iba a someter a una operación en el cerebro y no sabía si tendría o no daño neurológico, ni que pasaría luego, y entonces pensé en todo ese aluvión de quejas que habría ese mismo día por tonterías, en ese nuevo día gris para muchos (y no por las nubes), de prisas, de rutina, de dramas que no lo son tanto, de gente viviendo la vida que no querían porque la sociedad así lo dictaminaba, ¡y lo vi TAN CLARO! Vi tan claro que no merecía la pena vivir en el drama, en la queja, trabajar en algo que te llenase… No sabía que pasaría luego, pero tenía que dejar mi último mensaje, y tenía que dejarlo cuando estaba a punto de entrar a quirófano, quizá ese día alguien decidiese dejar de quejarse, o quizá alguien empezase a tomar las riendas de su vida, quizá el gris fuese un poco menos gris para quien me leyese, quizá consiguiese que alguien volviese a la “vida” después de la agonía de la vida vivida por otros… Yo ese día no tenía opción, pero quien leyese mi mensaje SÍ, ellos podían hacer, ellos podía cambiar.

Esto publiqué ese día, y esto sería lo último que publicaría hasta muchos días después…:

17/02/2016 (08:15h)

Bueno pues, como dicen, ¡ya estamos en capilla!
Después de una noche intensa y tener que ducharme con un gel con Betadine que me ha dejado morena Caribe Jajajja ¡Todo listo para que me bajen!
La cuestión es que no tengo miedo, sigo con ánimo y ganas de poner “La gozadera” a todo volumen!!! ¿A qué me echan????!
¡Queridos amigos! Y me da igual que llueva, haga calor o frío, ¡APROVECHAD EL DÍA! Respirad, ¡VIVID! mientras yo estoy en quirófano.
(P.D: Hoy es un GRAN día para por ejemplo mandar a tomar por el culo a un jefe gilipollas! 😉 jaja)
¡Nos vemos en los bares!!! 😉 (vayan haciendo acopio de cerveza cerveza y CERVEZA! ;))
¡Os quieeeeeroooooo!!!!!!! <3

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR

¡Únete a mi Tribu!

¿Eres un Soñador/a? ¿Un Viajero/a? ¿Necesitas inspiración para vivir, viajar, soñar, cumplir?

¡Pues únete a mi Tribu! Te llegarán actualizaciones con novedades, información viajera, post inspiradores, pero nada de Spam ¡prometido! (¡lo odio tanto como tú!)

¡Bienvenido/a a la Tribu! Confírmalo en tu email.